
Cuando el cansancio se presenta sin una causa reconocible que lo justifique, es decir, sin mediar un esfuerzo físico, se puede considerar el cansancio como un síntoma que debe ser estudiado y tratado.
El cansancio puede ser físico, emocional o espiritual, en su etapa inicial la persona amanece cansada o se agota antes de lo normal.
El cansancio es conducente a situaciones emocionales y espirituales como apatía, aburrimiento, infelicidad, frustración, entre otras.
En nuestro Centro realizamos terapias que permiten recuperar la vitalidad según la biología propia, ello permitirá tener mayor alegría de vivir.