Todas las personas estamos diariamente sometidas a diversos estímulos sensitivos, auditivos, visuales y emocionales. Generalmente hablando, los estímulos -en cantidad adecuada-, nos mueven a la acción, al movimiento continuo de ser, crear, hacer y tener. Cuando dichos estímulos sobrepasan a la capacidad de resiliencia de nuestra biología, podríamos estimar que se esta frente a un cuadro patológico que comúnmente se le denomina estrés, es decir, frente a una respuesta fisiológica y psicológica a las exigencias de un entorno que se percibe como amenazante.
Los excesivos impulsos generalmente se asocian al ámbito laboral, pudiendo proceder también del ámbito familiar, de las relaciones de pareja, de los hijos, de amigos y etc. Como los seres humanos somos seres sociables, y no es posible vivir aislado, se entiende que es conveniente tomar terapia que permita canalizar positivamente el estrés.
En nuestra Centro realizamos terapias fundamentadas en la medicina tradicional oriental para normalizar el estrés, reciclar los estímulos excesivos y recuperar un vivir en armonía con el entorno.